Del primer mensaje a las llaves
Alquilamos de dos formas distintas, y conviene que sepas cuál es la tuya antes de nada: cambian el contrato, la fianza y lo que pagas. Aquí tienes las dos, y el camino completo hasta que entras a vivir.
Dos formas de alquilar
Alquiler de temporada
Alquiler de larga estancia
El proceso, paso a paso
Eliges piso y nos escribes
Nos dices qué piso te interesa, cuándo quieres entrar y cuánto tiempo te quedas. Con eso ya sabemos si lo tuyo es temporada o larga estancia.
Ves el piso, estés donde estés
Si estás en Madrid, lo visitas. Si todavía no has llegado, hacemos una videollamada y recorremos el piso y el barrio contigo en directo, para que no reserves nada a ciegas.
Nos envías la documentación
DNI o pasaporte. Si vienes a estudiar, la carta de aceptación del centro. Si vienes a trabajar, un documento de tu empresa con el tiempo que vas a estar. Y las tres últimas nóminas o el justificante de tus ingresos.
Reservas el piso
Te enviamos la documentación de la vivienda y el formato de reserva. Con el pago de una mensualidad el piso queda fuera del mercado y deja de enseñarse.
Firmamos y entras
Firmas el contrato que corresponda a tu caso y recibes las llaves. La entrega la hacemos en persona, en el piso, para enseñarte cómo funciona todo y resolver dudas allí mismo.
Y después de entrar
En los pisos de temporada trabajamos con un equipo fijo de limpieza y mantenimiento, siempre el mismo, que conoce los pisos. Si algo se rompe, avisas y lo coordinamos nosotros: no tienes que buscarte la vida con un fontanero en una ciudad que acabas de conocer.
Y cuando se acerque el final de tu contrato, si quieres seguir en Madrid, te buscamos alternativa entre lo que tengamos disponible.
¿Buscas piso en Madrid?
Mira los que tenemos disponibles ahora mismo, o escríbenos y te decimos qué encaja con lo que necesitas.
¿Tienes un piso en Madrid?
Te lo alquilamos y te lo gestionamos: buscamos inquilino, firmamos el contrato, cobramos la renta y resolvemos las averías.
